Nuestro trabajo: la planificación, las llamadas, las reservas, las confirmaciones y los cambios de última hora. Lo que consumas (restaurantes, hotel, coches, clases, entradas) lo pagas tú a su precio, sin recargo por nuestra parte.
Dos semanas es cómodo. Con una se hace, y con menos también, aunque algunas mesas y algunos hoteles ya no estarán disponibles. Escríbenos igualmente y te decimos qué es realista.
Es lo normal y está contemplado. Nos escribes y lo movemos nosotras: cancelamos, buscamos alternativa y te confirmamos. No tienes que dar explicaciones a nadie.
Español e inglés. Hablamos nosotras con los sitios, así que no necesitas ninguno de los dos para que todo funcione.
No. Cobramos solo al cliente, nunca a los restaurantes, hoteles, clínicas o agencias con los que trabajamos. Si te recomendamos un sitio es porque nos parece el mejor para ti, no porque nos paguen por llevarte.
No, y quien te diga que sí te está vendiendo algo. Hay sitios con lista de espera de meses. Lo que sí hacemos es decirte pronto qué es posible y proponerte algo igual de bueno cuando no lo es.
El adelanto cubre el trabajo ya hecho y no se devuelve, pero lo guardamos un año para las fechas que elijas. Las cancelaciones de restaurantes y hoteles se rigen por sus condiciones, que te pasamos por escrito.
De ocho de la mañana a once de la noche, todos los días que dure tu encargo. Fuera de esa franja atendemos urgencias reales, no cambios de plan.
Por transferencia, la mitad al confirmar y la otra mitad al terminar. Emitimos factura española con IVA.
Si falta la tuya, escríbenos y te contestamos el mismo día.
Lo demás se resuelve hablando.
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